Aunque el camino sea largo y nos cueste caminar,
tu otra pierna seré yo,
porque me da igual cojear y quedarme atrás si es por ti.
Sigamos andando aunque sangre por dentro,
quizás al final del camino encontremos nuestra recompensa
en forma de felicidad.
Vayamos juntos, uno al lado del otro,
porque si no es contigo la gloria no tiene ningún sentido,
porque si acabara por llegar yo sola volvería atrás de nuevo a por ti.
Mírame a los ojos, sigamos andando,
no pasa nada, sigue mi voz, yo te ayudo a caminar,
muy pronto llegaremos y podremos ser felices,
no mires atrás, mira hacia delante.
Ayúdame a caminar a mi también, contigo tengo fuerzas,
todo lo que queramos lo vamos a conseguir,
simplemente tienes que estar junto a mi.
Ahora cae lluvia a nuestro al rededor y empapa nuestros sueños,
aunque no haya nada quiero llegar al fin,
si tu mano no tiene la capacidad de agarrar la mía estamos perdidos...
Ya estamos a punto de llegar, lo ves¿ hay una luz,
si tu no la ves es que aqui llega mi propio final,
y con lágrimas soltaré tu mano para que sigas sin mi.
Quizá fue una estupidez intentar hacerme la fuerte,
sé que tu podrás acabar esto sin mi,
y aunque me duele y me quema por dentro será lo mejor para los dos.
Y con mi último aliento, grito frases de ánimo.
Alzo los brazos, no te acerques a mi, no te pierdas, no vuelvas, sigue adelante.
No me mires, no intentes seguir mi voz que ahora está lejos, ya no te puedo alcanzar, pero aquí ya he encontrado mi felicidad.
Aunque esté sola, sé que podrás salvarte, y eso me hace suficientemente feliz... Adiós.
La próxima vez que llueva me recordarás, y yo volveré a ti en forma de suspiro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario